En éste artículo aprenderemos cuándo un rodamiento o un silemblock (amortiguador) debe cambiarse.

Debemos estar muy atentos a los ruidos que hace nuestra cinta de correr, es obvio que tanto el motor como el paso del tapiz y el correr sobre la cinta, genera un poco de ruido, pero a lo que nos estamos refiriendo en este post, es a estar atentos ante los ruidos extraños que no son habituales en la máquina.

Un rodamiento en mal estado genera desgaste en su alojamiento, esto es tanto para los rodamientos que van en los rodillos como los que van en el motor; por ello debemos fijarnos bien de dónde sale el ruido para poder actuar (es decir, hacer el cambio de rodamientos).

Lamentablemente prevenir que un rodamiento se rompa es muy dificil pero lo que si podemos prevenir es que el alojamiento de este, sufra algún desgaste y por tanto incrementar los gastos de reparación; la buena noticia es que cualquier desgaste que se genere por un rodamiento tanto en el motor como en los rodillos es reparable y no es necesario sustituir piezas. A lo que si debemos estar muy atentos es a los ruidos y tomar acción en cuanto estos ocurran para evitar este desgaste en las piezas de las cuales hemos hablado.

En cuanto a los silemblock, tengamos en cuenta que estos están diseñados tanto para amortiguar el impacto con la tabla al correr como también para lo más importante ¡proteger nuestras rodillas! Un silemblock en mal estado produce un fuerte ruido al correr sobre la cinta, tengamos cuidado con estos por lo que ya hemos mencionado antes, un amortiguador dañado puede hacer que la tabla termine rompiéndose o puede crearle a tu cliente o a ti una lesión a largo plazo en las rodillas.

En nuestro próximo artículo hablaremos de la importancia de tener la estructura de nuestra cinta de correr siempre ajustada.

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